De un pastel de bodas al más puro estilo Hollywood a una exacta reproducción de los novios.
Los trajes de los novios, el velo, el ramo, los abalorios, todo realizado paso a paso destinado a convertirse en un bello recuerdo.
Cuando somos niños jugamos a ser adultos, tener presentes esas ilusiones cuando se van materializando es un hermoso guiño al pasado. Silvia, que aún conserva su primera Barbie, quiso que en su tarta estuviesen los mismos novios que iban a casarse.
“Desde siempre he tenido claro que si un día me casaba, en mi tarta no habría los típicos muñecos de tarta de boda, si no un Ken y una Barbie, la cual llevaría una reproducción en miniatura de mi vestido. Hace 2 años hice mi sueño realidad.”
Gracias por compartirlo con nosotros.



He descubierto este blog por casualidad. Me encantan las Barbies, jamás habia pensado en coleccionar, pero me lo estoy pensando.
El otro dia fui a ver una colección en Hipercor ¡son preciosas!
Gracias por acercarnos a esta muñeca